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Intocable

Intocable, película francesa que ha arrasado en taquilla tanto en su tierra como en el resto de Europa, recibiendo grandes elogios de crítica y público. Con estas referencias y recomendaciones, la película levantó altas expectativas que en mi caso no se llegaron a cumplir. Al éxito francés del año pasado yo lo puntuaría con un aprobado raspado, y siendo generosos, no sé, debo de ser un bicho raro.

La cinta cuenta la historia de Philippe (François Cluzet), un tetrapléjico millonario con un supuesto carácter complicado que busca asistente. Entre todos los candidatos a cada cual menos creíble aparece Driss quien no pretende conseguir el puesto de trabajo, lo único que quiere es que el millonario le firme los papeles para conseguir el paro. Sorprendentemente, Philippe lo contrata. 


El conflicto parece estar claro. Driss, un hombre proveniente de los suburbios franceses y para más inri recién salido de la cárcel no va a ser capaz de soportar el mes de prueba al que lo somete el intocable millonario. Pues no. Driss y Philippe encajan a la perfección desde el primer minuto.


Lo que más le gusta al millonario impedido de su nuevo intocable es que éste no tenga reparos en tratarle con poco tacto. Ahora bien ¿qué pensará su circulo más cercano sobre esta extraña pareja formada por un multimillonario y un ex presidiario?
Pues salvo un par de recelos por parte de un familiar y otra empleada, todos parecen aceptar de buen grado este contubernio.

Viendo todo esto, puede parecer la película se centra más en el desarrollo de los personajes que en la historia en si, pero tampoco:
Philippe consigue sin esfuerzo un amigo que lo trata como a un hombre más. Una nueva e inesperada amistad que además le dará un empujón para aceptarse a si mismo y echarle valor a la vida, concretamente, a su vida amorosa.  


Driss por su parte, aprende de su benefactor que lo enriquece culturalmente como el Avecrem a los guisos. Eso le servirá para prosperar en la vida, pasando de ser el ayudante de millonario e inquilino de una casa de lujo en plena capital francesa a repartidor. 


Después de este análisis parece ser que lo único que nos queda de Intocable es la promesa de una comedia llena de momentos desternillantes, momentos que la versión doblada se carga sin piedad alguna, y es que la voz de Omar Sy parece más propia de un rapero fetén del Bronx que de un chico de los suburbios parisinos.

En definitiva, en Intocable, film francés con tonos de cine social y de comedia, los conflictos no acaban de surgir, las distintas tramas no llegan a desarrollarse y se resuelven como los deberes en el recreo. Una ráfaga de imágenes buenrollistas y final previsible que sienta como un premio ganado sin esfuerzo.

2 comentarios:

  1. Uy Uy Uy

    Como me gusta esta nueva sección del blog con reseñas... No he visto esta y tampoco me atrae mucho por mucho que la pongan tan bien, en cambio muero por ver Drive, y más después de leer tu reseña! (^___^)

    Quiero más reseñas y recomendaciones!!!! :D

    Bsoteee!!!

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    1. A mi no me dio más la verdad para tan bien que las ponían...

      Me alegro de que te gustasen mis reseñas, iré colgado más, ¡besos!

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