lunes

Lo imposible

Por fin he visto Lo imposible, la película más taquillera en la historia de España y uno de los films más lacrimógenos que he visto en mi vida.

Lo imposible narra la historia de una familia que sobrevivió al tsunami que asoló Tailandia el 26 de Diciembre de 2004. La película, magistralmente dirigida por Juan Antonio Bayona, no sólo describe los acontecimientos transcurridos ese día, nos enseña una lección muy importante, la lección que sólo puede enseñarnos un superviviente.
Antes de la llegada del tsunami, la familia Bennet se preocupaba por un sin fin de cosas; haber dejado la alarma puesta, de su futuro laboral, de no tomar demasiados refrescos... Después del tsunami la lucha por sobrevivir y volver a ver a tus seres queridos será lo único que importe.
Reconozco que soy de lágrima fácil y que con Lo imposible no he podido soltar el clinex durante toda la película. Es tal el grado de empatía que sientes con sus protagonistas que su dolor y su alegría llegan a ser en ocasiones demasiado sobrecogedores.



Hay una parte en la que María, interpretada por una Naomi Watts que ya me encantó en Mulholland drive y que se sale en este papel, convence a su hijo para retroceder en medio de la catástrofe y auxiliar a un niño perdido.
En la entrevista que se hizo a María en Las mañanas de Cuatro, la protagonista recordaba este hecho, afirmando que en ese momento decidió parar aún poniendo su vida en peligro porque de haber pasado de largo no podría haber seguido viviendo.
María también habla de los hombres que la rescataron. Unos nativos que en realidad no buscaban turistas, sino a su propia familia que trabaja en los hoteles, sin embargo, cuando encontraban algún herido paraban y no reanudaban su búsqueda hasta haberlo auxiliado.
Otro momentazo de la película es cuando un hombre deja su teléfono a Daniel, el marido de María (Ewan Mc.Gregor) para que, y a pesar de que le queda poca batería, llame a su familia. Unos momentos antes, otro turista se lo había negado. Daniel hace una llamada que termina por derrumbarlo protagonizando uno de los instantes más lacrimógenos en este film. Tras colgar precipitadamente la llamada, el turista que cree haber perdido a su mujer y a sus hijos en la catástrofe le ofrece de nuevo el móvil para que vuelva a llamar el tiempo suficiente para tranquilizar a su familia.


Lo Imposible nos muestra dos cosas muy importantes, la primera que la vida es eso que se puede perder en un segundo. Es algo que ya sabemos pero que olvidamos, tal vez para poder seguir viviendo. Lo que es más grave es que lo olvidemos lo que de verdad importa.
Lo segundo, es ese canto de esperanza en la bondad del ser humano, porque como dice María en su entrevista, allí no había protagonistas, todos eramos uno.
También podría enseñarnos una tercera cosa; si contratas una buena aseguradora, ésta no escatimará en gastos a la hora de sacarte de una catástrofe, pero no rompamos la magia.

Hay una última anécdota que me gustaría contar sobre esta entrevista a la protagonista del film. María cuenta como tras testar la película tuvieron que eliminar algunas escenas porque el público las tachaba como poco creíbles. Siendo su historia 100% real, María no podía evitar reírse ante ese hecho, siendo como es un claro ejemplo de que a veces la realidad supera a la ficción haciendo real lo imposible.


Lo Imposible recibe un 6,5 sobre 10 en la escala Ataunowich.

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